sábado, 11 de junio de 2011

Epílogo del amor de dos "Chanchitos Enamorados"

Introducción.

Si estas leyendo, te pediré como favor que lo leas completo, porque quizás nunca te hable tan abiertamente y porque tal ves encuentres respuestas a muchas de tus dudas. Sé que estas aquí porque sentiste la misma nostalgia que yo al recordar que este lugar existía, donde la realidad se vuelve inmaterial para los amantes, donde no hay tiempo ni espacio y la evidencia existe para siempre. Aquí, en lo que parece ser el final de nuestra historia, decidí dejar un último registró y quizás unas breves ideas a las que decidí poner unas estructura, buscando ordenar, en esta ocasión, no mi cabeza pero si mi corazón.

I. La historia de un amor.

Fue una hermosa historia de amor la que nos unió, y fue el drama de su final lo que nos separó, mentiría si dijera que fue como en las películas, porque en su simpleza y profundidad no habría forma de relatarlo. Sin grandes aventuras ni aspavientos, fue simple y nunca rutinario fue de un inicio contenido, lleno de miedos y cuidados, pero donde la mente no reina lo sentimientos lo hacen y nos dejamos guiar por ellos, nos entregamos el uno al otro sin oír la conciencia, comenzando con algo clandestino y que debíamos mantener oculto, en nuestra pequeña aventura, en nuestro propio placer prohibido. Me entregue a ti con honestidad y en forma total, tu me lo pagaste sacándome de la ilegalidad y lo prohibido y así comenzó un periodo que yo en lo personal denomino de "felicidad y tranquilidad", donde dimos rienda suelta a nuestro amor, porque yo sé que tú me amabas y yo te amo, donde todo nos entregamos.
Pero el mal no soportó ver tanto amor y felicidad, algo malo tenía que llegar, no mentiré, los problemas fueron todos asociados a la desconfianza, cuyo origen nunca fue claro para mí, a a pesar de que la podía entender, y mi error fue nunca darme a ser una persona que te hiciera sentir la confianza que querías sentir, mis ojos, mi mente y mi corazón siempre fueron para tí, y ahí asumo mi error de nunca querer entender que tú querías sentir eso y yo nunca busqué la forma de lograrlo, los errores comenzaron ahí y fueron mutuos. La desconfianza originó sombras en la luz de nuestro amor, puso la semilla del origen de un rencor que creció, y terminó por comerse todo, que terminó por hacer rutina los malos ratos y casi bendiciones los momentos en que recuperábamos la felicidad y tranquilidad del inicio, originó peleas y discusiones, a las que nunca respondía porque muchas veces no entendía de donde había salido todo esto, no era parte de nosotros, su origen era incierto y para mí no tenía ningún sentido regar con más enojo el rencor que crecía entre nosotros, y que siguió creciendo hasta construir un muro que finalmente nos separó. Yo no quería, no quiero y no voy a querer pelear contigo, no lo asumo y nunca lo asumiré como una parte normal de una relación, pero entiendo que una ves que nace ese rencor y esa rabia el amor no basta y ahí se necesita mucho más que eso, algo mucho más grande que el amor y para lo que no tengo nombre, aún así sé que lo entiendes, quizás mejor que yo, no sé si eso lo tuvimos o no, yo creo que muy pocos o casi nadie lo tiene, porque es difícil, es un don y aún más complejo es un don que se tiene de a dos, no lo tiene uno u otro, si no que los dos en su conjunto y yo simplemente no sé si lo tuvimos porque creo que ni siquiera tratamos de averiguarlo.
Finalmente todo se acabó, por teléfono, solamente con una voz pero sin una imagen, a veces pensé que eso estuvo mal, que no correspondía pero creo que a la larga fue lo mejor, abandonar a la voz de un fantasma que estaba a kilómetros de distancia no solo lo hacía menos duro, si no que también lo hacía más frío y distante, como simular que ya no había nada entre nosotros y que la distancia ya no era solamente emocional o espiritual si no que también física y que además lo rompería todo. Creo que es la única forma en que pueden romper dos personas que estando juntas generan tanta dependencia mutua.

II. La dependencia y la necesidad.

La dependencia y la necesidad, son dos cosas que habían entre nosotros, pero son grandes temas, siempre lo fueron, y merecen ser tratados por separado, diferente a todo lo demás. La dependencia se refiere precisamente a lo que su nombre indica, los dos dependíamos el uno del otro. Creo que para ti nunca fue tan claro como para mí, pero yo sí dependía de ti, te necesitaba para avanzar y pasar el día, eras mi apoyo y mi seguridad, dependía de ti para recibir el afecto y cariño que nadie más me podía dar, pero también dependía de ti para poder dar, porque sacabas lo mejor de mí, porque eras todo lo que yo tenía. En resumen, no dependía de ti para lograr las cosas, dependía de ti para que esos logros tuvieran sentido y por lo mismo dependía de ti para vivir.
La necesidad, era aún más escurridiza para ti, tu misma me dijiste muchas veces que yo no te necesitaba, porque nunca pedía tu ayuda, creo que lo mal entendiste, y cuando traté de decírtelo no me creíste, pero siempre te necesité. La verdad, en este caso tampoco te necesitaba para que me ayudaras con algo material ni superficial, te necesitaba porque llenabas un espacio de intimidad y soledad que nadie más podía llenar, completabas la vacante de una compañera en mi viaje por la vida, por eso te necesitaba, quizás lo único que quería obtener de ti era tu tiempo, para recibir tu afecto y compañía, de ti no necesitaba dinero, ni ayuda con las tareas, ni con los estudios, ni el trabajo solamente necesitaba tu amor, era lo único que necesitaba, cualquier otra cosa era completamente prescindible, porque tu amor me dio lo único que faltaba y lo que más necesitaba en la vida.

Final.

Me parece que ya es momento de terminar, en la vida acabo de aprender una lección, todo tiene su fin. No sé porque se me ocurrió escribir ahora aquí, de repente sentí que tenía que hacerlo y bueno...lo hice. Creo que si lo nuestro se acabó fue por errores de los dos, y ninguno quiso avanzar en corregirlos, o al menos eso pareció. A veces pienso que nos auto saboteamos por alguna razón, de esas razones que nadie puede entender y que no se sabe de donde vienen y a donde van, quizás no era nuestro momento y a lo mejor a larga siempre estemos deseando volver a estar juntos, no lo sé, creo que es un tonto consuelo que quiero darme, porque yo solo sé que te deje ir porque sentí que era lo que deseabas y lo que tú pensabas era mejor para ti, solo sé que te deje ir porque creo que te amo lo suficiente como para dejarte ir para que puedas tratar de ser completamente feliz.
Si lees esta parte, te agradezco por leer todo esto, ahora solo mira la fecha en que escribí esto y piensa en cuantos días, meses o años han pasado antes de que lo descubrieras, solo dame una respuesta, cualquiera, no importa cuanto tiempo o cosas hayan pasado.
Finalmente, quiero agradecerte por los maravillosos momentos que me diste, por el tiempo que me entregaste y por hacerme feliz.
Gracias....

sábado, 18 de abril de 2009

...Eres lo más importante de mi vida...


Tengo miedo de tu piel,
porque me tiene atrapado
como una mosca en la miel.

Me dan pánico tus labios,
porque después de besarlos,
te juro cariño mío,
lo dulce me sabe amargo.

Me da miedo tu mirada,
bella, tibia, limpia, clara,
porque al cruzarme con ella
dentro de tus ojos vivoy fuera no existe nada.

Tengo miedo de quererte,
porque después de probarte,
vivir sin poder tenerteno es vida,
es mil veces muerte.

**************
Siempre estás conmigo
en mis noches de nostalgia
me recorres todo el cuerpo
con caricias que me dejan
un susurro en mi oído
y un beso tibio en el alma.

Te me acercas muy despacio,
y al tocarme me declaras
el amor que por mi tienes
y que guardas en mi almohada.

Tu secreto me lo dejas
tan cerquita de mi cama
para que cuando amanezca
quede tu huella en el alba.

Me cobijas con tu abrazo
hasta que el sueño me gana,
porque siempre estas conmigo
en mis noches de nostalgia.
*************
Encontré esto para tí amor de mi vida...
Te he extrañado estos días y te juro que
me encantaría disfrutar de tu olor y tus besos
para poder calmar mi ansias de tí...

jueves, 5 de marzo de 2009

Recuerdos y nostalgia...




Bueno, parece que hay demasiadas cosas mas importantes que este blog, pero lo tenía en mi mente , y ahora haciendo una revisión de las cosas que hemos dejado acá es cuático ver lo que hemos ido sintiendo durante nuestro pololeo.... me da nostalgia y me acuerdo de cosas tan lindas que han pasado y cosas tan lindas que hemos hablado, que aunque ya no sean vigentes para nosotros , me dejaron muy lindos recuerdos y bueno, como todo en la vida, esos momentos no se repetirán así que hay que guardarlos en el corazón.

Igual te noto más "grande" y probablemente estas cosas en verdad te quiten tiempo y no tengan mayor importancia, o hasta capas que te sientas presionado a escribir algo porque yo lo hice ahora, pero quiero decirte que solo me trajo muchos recuerdos este blog que hice para que dejaramos sorpresas esporadicas de nuestro amor. Antes , recuerdo, habían mensajes de amor en los nick de msn que siempre sorprendían y cosas de ese estilo, pero bueno, parece que es verdad que todo cambia, aunque parece que demasiado rápido a veces. Es lindo ser "mamoncillos" como dices tú, aunque reconosco que yo me he resistido a eso creo que por miedo, y bueno en parte me protege eso... eso si, al menos puedo decirte por qué soy así y puedes darte cuenta también que en realidad soy demasiado vulnerable a tí y que dentro de mi soy demasiado "mamoncilla".

En fin, creo que no tengo nada más que escribir por ahora, solo he hechado un vistazo al pasado a mis recuerdos a traves de este blog, de todo lo que hemos ido dejando en el transcurso del tiempo, y que por momentos me han hecho tan feliz.


Te amo


Pd: no creo que recuerdes esa foto... es de cuando dormimos en el cerro,,, no se porque me senti tan bien cuando hicimos eso...

martes, 21 de octubre de 2008

Somos Novios


Somos novios
Pues los dos sentimos mutuo amor profundo
Y con eso ya ganamos lo más grande
De este mundo
Nos amamos, nos besamos
Como novios
Nos deseamos y hasta a veces sin motivo y
Sin razón, nos enojamos
Somos novios
Mantenemos un cariño limpio y puro
Como todos
Procuramos el momento más obscuro
Para hablarnos
Para darnos el más dulce de los besos
Recordar de que color son los cerezos
Sin hacer mas comentarios, somos novios

jueves, 16 de octubre de 2008

"No sé tu"


No se tu
Pero yo no dejo de pensar
Ni un minuto me logro despojar
De tus besos, tus abrazos,
De lo bien que la pasamos la otra vez
No se tu
Pero yo quisiera repetir
El cansancio que mi hiciste sentir
Con la noche que me diste
Y el momento que con besos construiste
No se tu
Pero yo te he comenzado a extranar
En mi almohada no te dejo de pensar
Con las gentes, mis amigos,
En las calles, sin testigos
No se tuPero yo te busco en cada amanecer
Mis deseos no los puedo contener
En las noches cuando duermo
Si de insomnio, yo me enfermo
Me haces falta, mucha falta
No se tu

sábado, 11 de octubre de 2008

Natalia y el cerdito azul


Todo cambió aquellas navidades en que Natalia se levantó, como siempre y al ir al arbolito halló, como tantos años, únicamente unos calcetines de lana como regalo de reyes. Entristecida se conformó cuando vio que sus padres no tenían ningún regalo para ellos. Entonces su papá le dijo:
-¡Vamos al corral para ver si la cerdita ya ha tenido su cría!
Cuando Natalia vio el cerdito, comprendió que ese era su verdadero regalo, pues se trataba, nada más ni nada menos, ¡que de un cerdito color azul!, ¡era una preciosidad!, en seguida lo tomó entre sus brazos y pidió por favor quedarse para siempre con él y no venderlo, y mucho menos engordarlo para sacrificarlo después. Sus padres al ver la cara de felicidad de su pequeña, prometieron hacer lo imposible para que el cerdito permaneciera entre ellos sin ser sacrificado.No tardó mucho en cundir la noticia entre los lugareños, que curiosos se acercaban a casa de Pedro y Claudia, que así se llamaban los padres de Natalia, para comprobar por ellos mismos lo inverosímil de aquel acontecimiento.Cuando los niños regresaron al colegio después de las vacaciones, la profesora Margarita pidió a todos una redacción en la que contaran lo que habían hecho en las fiestas de navidad.
Al día siguiente, las hermanas Caballero, que vivían en la casa más grande de la plaza, junto a la iglesia, dieron todo lujo de detalles, describiendo los regalos que los reyes de oriente habían dejado en su casa, mirando de reojo, las caras de envidia del resto de la clase.
Lo mismo sucedió cuando le tocó leer la redacción a Julia, la pecosa pelirroja, envidiada por todas las niñas por lucir los vestidos más impresionantes y variados que jamás habían visto, pues tenía la suerte de que Teresa, su madre, era una extraordinaria modista. Su padre era el más rico ganadero de toda la región. Era éste un hombre sobrio, regordete y colorado y con un humor de perros. No así su madre que era una mujer dulce y educada con todo el mundo, pero dominada por el exasperado genio de su marido. ¡Qué lástima! que Julia heredara sólo la belleza de su madre y la petulancia y modales del padre.
Y así uno tras otro, fueron contando los modestos regalos que habían tenido el mágico día de reyes: a Pablo, el cano, llamado así por su rubio cabello del color del trigo maduro, le habían regalado una granja con pequeños animales y un formidable cómic, que ya tenía lista de espera para ser leído por todos los demás niños. A Paula, le habían regalado la muñeca de trapo que llevaba años pidiendo y que ¡por fin! se acordaron de traerle. A Jorge, un estuche de colores, un lápiz, sacapuntas y una goma perfumada. A Ismael, un tirachinas, que no agradó a la profesora, pues decía repetidas veces, que los objetos que pueden producir daño, no se podían considerar juguetes... Y conociendo al travieso y cruel de Ismael, todos adivinaban que los pobres pajarillos iban a ser el blanco de su temido tirachinas…
A Maribel, única amiga de Natalia, le trajeron un columpio que su padre colocó entre los dos árboles que había frente a su casa.
Pero nadie imaginaba el increíble regalo que Baltasar, pues este era el rey favorito de Natalia, había dejado para ella…
Natalia, subió tímida la tarima donde la profesora tenía su mesa y miró hacia el suelo para comprobar que sus calcetines no estaban caídos y que los zapatos estaban perfectamente limpios, echó hacia un lado el flequillo que su madre tantas veces cortaba cuando su tamaño alcanzaba a las pestañas. Observó con pudor el dobladillo descosido del vestido, que lograba alargar un poco más la prenda que heredaba de su prima Elisa, cuando a ésta le estaba pequeña… Y comenzó su relato diciendo:
“ Sé que todos los niños esperamos en el día de reyes encontrar el árbol lleno de juguetes y regalos para toda la familia. Y que no siempre tenemos lo que habíamos deseado; debe ser porque, en una sola noche, hay que repartir ¡tantos sueños entre tantos hogares!, de todos los países y rincones..., que por muy magos que sean, deben volverse locos, dejando en algunas casas muchos regalos. Y en otras creen que ya ha pasado su compañero y apenas dejan un detalle. No sé incluso si se dará el caso de no dejar nada en algún lugar…
En mi casa, aunque frecuentemente se olvidan de mis padres, a mí siempre me dejaron alguna prenda de vestir, algún cuento o algún bloc de dibujo. Pero este año, ha sido el mejor de mi vida, pues sin haberlo pedido, el rey Baltasar que es al que siempre me dirijo en mis cartas, además de unos calcetines me ha regalado una mascota, pues la cerdita que estaba esperando cría; ha tenido un cerdito color azul. Y ése es mi verdadero regalo".
Todos los niños al escuchar lo que acababa de decir Natalia soltaron una carcajada y empezó un murmullo de burlas y miradas de incredulidad y malicia. Fue entonces cuando Maribel, que además de ser amiga de Natalia era la que vivía más cerca, alzando la voz todo lo que le fue posible, aseguró que era cierto y que ella había visto al cerdito azulado.
La profesora, sorprendida interrumpió diciendo: "Todos sabemos que los cerditos son de color rosado, grises o negros, pero nunca oí hablar de ningún cerdito color azul. No obstante, no tengo por qué dudar de la palabra de Natalia y Maribel. No al menos hasta que comprobemos si ellas tienen razón o no. Así pues, aunque nunca fue norma traer los juguetes ni regalos de reyes a clase, el próximo lunes, si le parece bien a Natalia y su padre le da permiso; podrá demostrarnos a todos su increíble mascota". Fue muy difícil aquel día mantener la atención de los niños hasta terminar la clase, pues todos estaban muy exaltados y no podían dejar de pensar en el cerdito de Natalia.
Al llegar a casa, Natalia contó todo lo sucedido en la clase a sus padres y les pidió llevar a kiko, pues así fue como se le ocurrió llamarlo, al colegio para mostrarles su precioso color azul a la profesora y a sus compañeros. El padre pensó en todos los inconvenientes y después de reflexionar le prometió llevar él mismo al cerdito. Pero primero esperaré a que lo amamante su madre y después, lo envolveré en una mantita y lo pondré en un cajón de paja, para que no se haga daño en el transporte. ¡ Ah!, también se me había olvidado decirte que le tendrías que cambiar de nombre, pues ese nombre kilo es muy feo.

Natalia, sorprendida no se le ocurría qué nombre podría poner a su cerdita, pero ya se le ocurriría, no tenía por qué tener prisa, quizás le consultara a Maribel que había sido la única que la había defendido en clase cuando leyó su redacción.Nada más terminó la comida, corrió a casa de Maribel para comunicarle los nuevos acontecimientos sobre el nombre de su mascota. Maribel se sorprendió mucho al verla y pronto las niñas hablaron sobre el cambio de nombre del cerdito.
Comenzaron a pensar en nombres y a todos le encontraban inconvenientes; entre ellos se les ocurrió, Tino, Lino, Peto, etc. Hasta que pensando en su precioso color Natalia dijo ¡Franco, se llamará Franco!. Entusiasmadas comprendieron que era el nombre ideal para la mascota y pidieron permiso para estar toda la tarde juntas. José y Cecilia, que eran los padres de su amiga, no tuvieron inconveniente, siempre que primero hicieran los deberes del colegio. Maribel recogió la libreta, el estuche de colores, bolígrafos y el libro de ejercicios que la señorita Margarita les había mandado y se marcharon a casa de Natalia.Claudia, al ver llegar a su hija con su amiguita, le preguntó si deseaban merendar, pero las niñas prefirieron terminar los deberes y más tarde, merendarían e irían a estar junto al cerdito Franco. Se pusieron raudas a la tarea y en poco más de media hora habían acabado los ejercicios. Entonces repasaron la lección del libro, preguntándose la una a la otra, porque ya mismo tendrían un examen. Claudia, miraba satisfecha a su hija mientras estudiaba la lección con Maribel, e incorporándose de la silla donde arreglaba un vestido para Natalia, se dispuso a prepararles un bocadillo de carne de membrillo que había hecho ella misma con los membrillos que Pedro había traído de las huertas colindantes, y que habían quedado sin recoger tirados en el suelo; bien porque tenían algún golpe o por estar algo picados.
- Gracias, mamá, ¿podemos ir con el cerdito mientras merendamos?- Sí, pero no la molestéis si está comiendo, sólo cuando termine podréis cogerlo y jugar con el un rato.
Pasaron la tarde jugando con Franco, teniéndolo por turno en brazos, y observándolo, cada vez que inquieto, buscaba la teta de su madre para alimentarse. Cuando llegó la noche, Pedro y Natalia la acompañaron a su casa y se despidieron de ella.
La mañana del domingo amaneció nevando en todo el pueblo y sus alrededores eran paisajes cubiertos por un gélido manto blanco. Aquel día, quizás por el intenso frío, Natalia despertó más tarde que de costumbre y cuando miró por la ventana de su habitación, se le alegró el corazón pensando en la cantidad de juegos que podía hacer con la nieve, también pensó que quizás Franco tuviera tanto frío que pudiera morirse y sobresaltada por la idea, saltó de la cama y fue a la cocina donde sus padres ya estaban terminando su desayuno. Al verla tan angustiada le preguntaron qué le pasaba y la niña les dijo que aunque la nieve era lo que más le gustaba en el mundo, pensaba que podía ser perjudicial para su cerdito. El padre, comprendió la preocupación de la pequeña y le permitió traer a Franco a casa llevándolo con su madre cada vez que reclamara comida. De todas formas el padre consoló a Natalia diciéndole:- "Pocos son los animales que han muerto a causa de frío, pues su instinto de supervivencia les hace estar juntos ofreciéndose calor unos a otros."
Cuando amaneció el esperado lunes, todos los niños miraban al camino por donde Natalia llegaba todos los días al colegio para ver si la acompañaba su mascota, todos se decepcionaron cuando vieron que llevaba la cartera y los libros de siempre.
- Ya os dije que era todo una trola, dijo Julia a las hermanas Caballero que burlonamente rieron.
Natalia, aclaró que sería después de que el cerdito comiera cuando su padre traería al cerdito para que todos la vieran.
Pasaron todos a clase con gran alboroto. Entonces la profesora comenzó como cada mañana su lección por donde habían quedado el viernes anterior, sin hacer ninguna referencia al cerdito de Natalia. Y ya cuando todos daban por hecho que había sido una fantasía de la niña, sonó la puerta.
Desde el exterior, alguien golpeaba repetidas veces con los nudillos, hasta que la profesora fue a abrirla. Pedro, el padre de Natalia, un hombre delgado pero fuerte y alto, entró en la clase portando un carrito de madera, en el que se alcanzaba a ver mucha paja desordenada y una manta color gris. Todos los niños enmudecieron. Apenas si se escuchaba respirar…
Soy el padre de Natalia y os he traído para que conozcáis a su cerdito Franco. Margarita, indicó a Pedro que pusiera el carrito encima de la mesa. Natalia se levantó y fue sonriente hacia su padre y entonces apartó con mucho cuidado la paja y abrió la manta gris. Tomó entre sus brazos a Franco que estaba casi tan sorprendido como los niños al ver su increíble color azul.
Todos quedaron boquiabiertos e hipnotizados hasta que uno por uno comenzaron a pedir acercarse y acariciarlo. Margarita, la profesora, tan sorprendida como los niños, añadió: “debéis aprender a dar una oportunidad y no dudar de la palabra de nadie hasta que no se demuestre lo contrario”.
Padre e hija se echaron una mirada de complicidad y sonrieron satisfechos.Pasaron lentamente los días de frío invierno, y Franco iba creciendo. Claudia y Pedro, se acostumbraron, a ver de vez en cuando, aparecer a un amiguito del colegio de su hija, que con el pretexto de estudiar la lección, pasaba la tarde junto al cerdito. Así fue, como la pecosa Julia vino acompañada de su madre, y al ver la ilusión que a su hija le hacía estar junto a la mascota, regaló a Natalia, como compensación por tantas molestias, un vestido confeccionado por ella en distintos tonos de verde con el que nuestra amiguita parecía una princesa. Las hermanas Caballero, Carmen y Lucía, también visitaron su casa, llevando sus juguetes para poder jugar.
Aunque todo fue más fácil cuando llegaron los primeros días de primavera, con el campo exultante de colores y fragancias, flores y fresca hierba. Entonces, Natalia daba largos paseos con Franco, siempre acompañada por cuatro o cinco compañeros del colegio que alegres correteaban y jugaban hasta caer rendidos en el suelo.
Aprendieron a compartir todos los juguetes. El cómic de Pablo entusiasmó a todos, que se turnaban para leerlo por párrafos. Jugaron también con la muñeca de Paula, el carruaje de Carmen, una de las hermanas Caballero, que era la menos egoísta... Incluso le dieron nuevo destino al tirachinas de Ismael, haciéndole que apuntase a las bellotas, que en las encinas de los alrededores había, y que como sabéis, tanto gustan a los cerdos. Jorge, que era muy aplicado con los estudios y muy meticuloso ordenando sus cosas, añadió: mi padre dice que los cerdos son omnívoros, es decir que comen de todo, vegetales, frutas e incluso ¡carne! Todos quedaron extrañados y pensaron preguntarle a la profesora si en verdad existía esa palabra.
Y así, año tras año iban creciendo y trabando una entrañable amistad.Los padres de Natalia, que vivían de lo que cultivaban en el pequeño huerto y de los escasos animales que les hacían subsistir durante todo el año, pronto prosperaron ya que todos querían regalar a sus pequeños, un cerdito o cerdita azul. Franco fue padre de muchas crías (casualmente con una chanchita rosada, de un tono muy especial, llamada Natalia), de las cuales, alguna que otra, salía del mismo tono azulado que su padre. Aunque debéis saber que éste color se mantiene siempre que el cerdito se sienta feliz y bien tratado, pues alguna vez se ha dado el caso, de niños que no cuidaron ni trataron con cariño a sus mascotas y entristecieron volviéndose de color gris.
Si alguna vez viajáis por Cercedilla del Monte no os sorprendáis al ver pasear niños junto a tan singulares cerditos azules.


jueves, 22 de mayo de 2008

Amor ciberchanchito




En un cibermomento de amor,,,,


dice:
te quiero decir algo...
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
q paso amor?
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
q cosa amor??
dice:
que eres lo mas maravilloso que me ha pasado en la vida
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
q atrsoa mor¡¡¡¡¡
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
te amo
dice:
yo tb te amo
yo y los dinosaurios ...despabilen volvemos a clases el lune dice:
yo mas
dice:
yo mas

(Fragmento de amor)

cada dia que pasa te transformas en lo mas valioso de mi vida